Existen tantas noches como días, y cada una dura lo mismo que el día que viene después. Hasta la vida más feliz no se puede medir sin unos momentos de oscuridad, y la palabra \"feliz\" perdería todo sentido si no estuviese equilibrado por la tristeza.
Normalmente cuando las personas están tristes, no hacen nada. Se limitan a llorar. Pero cuando su tristeza se convierte en indignación, son capaces de hacer cambiar las cosas.
El amor nunca se pierde. Aunque no sea recíproco, volverá para purificar y hacer tierno su corazón.